Yakiniku. Seguro lo has visto en alguna escena de anime o en un reel: una parrilla al centro de la mesa, cortes finos de carne, alguien que los voltea con pinzas mientras platica. No es un asado. No es una carne asada. Es otra cosa. Y en CDMX cada vez hay más lugares donde probarlo. Aquí te contamos de dónde viene, cómo funciona y por qué vale la pena.
El concepto
Qué es el yakiniku
La palabra yakiniku significa literalmente "carne a la parrilla" en japonés. Pero el concepto va más allá del significado. Es una forma de comer: te sientas en una mesa que tiene su propia parrilla empotrada, te traen cortes crudos — res, cerdo, mariscos, vegetales — y tú los cocinas a tu gusto.
No hay un chef que decida el punto de tu carne. No hay un mesero que te apure. Tú pones el corte en la parrilla, tú decides cuándo voltearlo, tú lo sacas cuando está listo. El fuego es lento, la parrilla es de calidad, y cada pieza está cortada al tamaño justo para cocinarse en minutos.
Es una experiencia social. La mesa se convierte en el centro de la conversación. Mientras cocinas, platicas. Mientras esperas que se dore el Pork Belly, le das un trago al sake. No tienes prisa porque no hay tiempos de cocina. El ritmo lo pones tú.
Origen
De dónde viene el yakiniku
El yakiniku nació después de la Segunda Guerra Mundial en Japón. Pobladores de origen coreano que vivían en el país empezaron a cocinar carne a la parrilla en mercados callejeros, usando cortes que los japoneses no acostumbraban comer. La técnica venía de Corea, pero los ingredientes, los cortes y las salsas se fueron adaptando al paladar japonés.
Con el tiempo, el yakiniku dejó de ser comida callejera y se convirtió en una tradición formal. Abrieron restaurantes especializados con parrillas de carbón empotradas en cada mesa. Los cortes se volvieron más finos. Las salsas se refinaron. Y lo que empezó como una necesidad se transformó en una de las formas más populares de comer carne en todo Japón.
Hoy el yakiniku está en todo el mundo. En CDMX ha crecido mucho en los últimos años. Y aunque muchos lugares lo ofrecen con enfoque coreano, la versión japonesa tiene sus propias reglas: cortes más delgados, fuego más bajo, salsas a base de soya y cítricos, y un énfasis en la calidad del ingrediente por encima de todo.
La diferencia
Yakiniku japonés vs. parrillada coreana
Son primos, pero no son lo mismo. En la parrillada coreana los cortes suelen ser más gruesos, marinados con gochujang o doenjang, y se envuelven en hojas de lechuga con banchan (guarniciones variadas). El foco está en la mezcla de sabores.
En el yakiniku japonés los cortes son más finos, el marinado es más sutil — a veces solo sal y pimienta — y se mojan en tare (salsa de soya dulce) después de cocinarse. El protagonista es la carne, no la salsa. El fuego es más bajo y el tiempo de cocción más corto.
Torobi toma lo mejor de ambas tradiciones. La Chef Kazu Kumoto creó un menú que combina la técnica japonesa con elementos coreanos como el kimchi de la casa y el bibimbap en tazón caliente. El resultado es una experiencia que no es puramente japonesa ni puramente coreana — es Torobi.
La experiencia
Yakiniku en Polanco: cómo se vive en Torobi
En Torobi el yakiniku no es solo el formato — es la filosofía. El nombre significa "fuego lento" en japonés (とろ火), y eso define todo: desde la temperatura de la parrilla hasta el ritmo con el que comes. No hay prisa.
La experiencia empieza con un menú de 5 tiempos para 2 personas. Primero llega el otoshi (entrada del día), después la sopa — la de mejillón es la favorita de la casa —, luego el bibimbap en tazón caliente. Y entonces llegan los cortes.
Eliges 3 entre 10 opciones disponibles: Wagyu Rib Eye, Rib Eye, Short Rib, Pork Belly, Picaña, Filete de Res, Hanging Tender, Lengua, Pechuga de Pollo y Camarones Gigantes. Cada uno llega crudo, cortado al tamaño justo, y tú lo cocinas en la parrilla de tu mesa.
El Wagyu se cocina en 30 segundos por lado. El Short Rib necesita 2-3 minutos a fuego bajo. El Pork Belly queda mejor cuando dejas que la grasa se rinda y la orilla quede crujiente. Cada corte tiene su momento y su técnica. Si es tu primera vez, aquí te contamos cómo funciona la experiencia completa.
Torobi está en Av. Presidente Masaryk 513, Polanco. Lo creó la Chef Kazu Kumoto, una mujer japonesa con más de 55 años en México, fundadora de Tori Tori y Embajadora de Buena Voluntad del Gobierno de Japón para la difusión de la cocina japonesa. No es un concepto improvisado — es el resultado de décadas de cocina japonesa en México.
Por qué probarlo
No es solo comer. Es cocinar juntos.
Lo que hace especial al yakiniku no es la carne — es lo que pasa alrededor de la parrilla. Es una cena donde nadie está esperando a que le traigan el plato. Todos participan. Todos cocinan. La conversación fluye porque no hay esos silencios incómodos de "ya se tardó la comida".
Funciona para una cita, para una cena con amigos, para un cumpleaños. Es el tipo de experiencia que la gente recuerda porque participó en ella — no solo comió.
Tu primera vez
con el yakiniku.
Parrillada japonesa a fuego lento.
Av. Pdte. Masaryk 513, Polanco, CDMX.
LUN — MIE 13:00 – 23:00 | JUE — SAB 13:00 – 01:00 | DOM 13:00 – 22:00
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